lunes, 28 de enero de 2013

La Psicología Social (Pichon Rivière)


Enrique Pichon Rivière
El encuadre institucional

El contraste que más sorprende al psicoanalista en el ejercicio de su tarea, consiste en descubrir con cada paciente que no nos encontramos con un hombre aislado, sino ante un emisario; en comprender que el individuo como tal no es sólo el actor principal de un drama que busca esclarecimiento a través del análisis, sino también el portavoz de una situación protagonizada por los miembros de un grupo social (su familia), con los que está comprometido desde siempre y a los que ha incroporado a su mundo interior a patir de los primeros instantes de su vida.
Durante años, las ciencias pretenciosamente llamadas "del espíritu" negaron al Hombre total, fragmentándolo en su estructura y destruyendo su identidad. Así nació una psicología disociante y despersonalizada para la cual la mente se disgregaba en compartimentos estancos. Como resultado de esta división escapó al psicólogo el problema de la acción; se trabajaba con la imagen de un hombre estatico y aislado de su contorno social. Quedaron así al margen del análisis sus vínculos con el medio en que vivía sumergido. Investigadores con mayor coraje se atrevieron a romper con las normas vigentes y tomando como punto de partida situaciones concretas y vivenciadas en lo cotidiano -un partido de fútbol, por ejemplo-, ubicaron el acontecer psicológico en una nueva dimensión: lo social. Tal el descubrimiento de Herbert Mead, que concibió al hombre como un ser habitado y dinamizado por las imágenes de la relaidad externa, que al ser incorporadas y actuadas en el interior, revisten en cada uno de nosotros una forma personal y se transforman en el signo de nuestra identidad. La vieja oposición entre el individuo y sociedad se resuelve entonces en este nuevo campo -el de la psicología social- en la que sólo existe el hombre en situación. Pero tal síntesis teórica se enfrenta en la acción con elementos aparentemente antagónicos, como pueden serlo la determinación mecánica por lo social, de un lado, y la libertad individual, del otro; es decir, la imitación y la creación.
Lo primero engendra un peligro: la alienación; lo segundo desencadena un temor: el miedo a la libertad.
La psicología social se esfuerza por salvar en cada hombre ese conflicto que lo desgarra interiormente, capacitándolo para integrar su individualidad, su "mismidad" con ese mundo social a que pertenece y que lo habita.
La labor del investigador social consiste en indagar las dificultades que cada sujeto tiene en un grupo determinado, que puede ser su familia, la empresa donde trabaja, la comunidad a la que pertenece. Esto da lugar a los distintos niveles de investigación.
El campo de acción del psicólogo social es el de los miedos; su tarea es esclarecer su origen y el carácter irracional de los mismos, los que en última instancia pueden ser reducidos a dos: el miedo a la pérdida y el miedo al ataque. Ambos se alimentan en un clima socioeconómico cuyo común denominador es la inseguridad básica, vinculada con la incertidumbre que rodea a los medios de subsistencia y que constituyen el cortejo obligatorio de la moderna organización industrial. En particular, esta inseguridad se refiere a la limitada oportunidad de ocupación, a los escasos ingresos, al paro, a la enfermedad, a la vejez. Esta ansiedad, cuando es vivida en forma grupal, adquiere las características del temor a la muerte y a la desintegración familiar. Lo que trata de lograr el psicólogo social a través de su tarea es el reajuste de los mecanismos de seguridad, que se expresan como situación de encontrarse a salvo, con defensas frente al azar. Habitualmente ese concepto se refiere a las condiciones económicas. La seguridad social implica la certeza de haberse liberado de los fantasmas de la miseria, la desocupación, la vejez y la muerte.
Dentro de ese clima de inseguridad que toma el psicólogo social como campo de su tarea, sufrirá impactos provenientes en forma también de incertidumbre, ligadas a su historia personal por un lado y, por el otro, a la desconfianza o actitud doble del contratante que le adjudica una omnipotencia excesiva en la resolución de los problemas y, simultáneamente, mantiene una desconfianza crónica frente a los resultados que tratará siempre de interpretar como productos del azar. El psicólogo social tendrá entonces que vencer fuertes resistencias provenientes de sí mismo y de los otros, y podrá superar este cerco de ansiedades y desconfianzas con una buena instrumentación.
Es decir, ser psicólogo social es tener un oficio, que debe ser aprendido, ya que no se nace con esa posibilidad. Sólo cuando puede resolver sus propias ansiedades y sus perturbaciones en la comunicación con los demás puede lograr una correcta interpretación de los conflictos ajenos. En la medida en que el sujeto dispone de un buen instrumento de trabajo, resuelve incertidumbres e inseguridad; recién entonces es un operador social eficiente.


(en "La psicología cotidiana", 1966/67, páginas 9 a 11)

Aportaciones a la didáctica de la Psicología Social


Enrique Pichon Rivière
Caracterización de la escuela.

La escuela de la psicología social se define como una institución centrada en el aprendizaje y fundamentada en un esquema conceptual , referencial y operativo en el campo de la psicología social.

El esquema conceptual referencial y operativo.
Caracterizamos al ECRO como conjunto organizado de nociones y conceptos generales, teóricos, referidos a un sector de lo real, a un universo del discurso, que permite una aproximación instrumental al objeto particular concreto. Este ECRO y la didáctica que lo vehiculiza están fundados en el método dialéctico.
El método dialéctico, por el que se desarrolla la espiral del conocimiento, implica un tipo de análisis que a partir de los hechos fundamentales, las relaciones cotidianas- devela los principios opuestos, las tendencias contradictorias, fuentes configuradoras de la dinámica de los procesos.
Este método es el que permite la producción del conocimiento de las leyes que rigen la naturaleza, la sociedad, el pensamiento, tres aspectos de lo real comprometido en lo que denominamos "hombre en situación". Con el término "hombre en situación" intentamos caracterizar un objeto de conocimiento, en una tarea que reintegre lo fragmentado por un pensamiento disociante que oscurece las relaciones entre sujeto, naturaleza y sociedad.

Psicología social.
La psicología social a la que apuntamos se inscribe en una crítica de la vida cotidiana. Abordamos al sujeto inmerso en sus relaciones cotidianas. Nuestra conciencia de estas relaciones pierde su trivialidad en la medida en que el instrumento teórico y su metodología nos permiten indagar la génesis de los hechos sociales. Coincidimos con la línea abierta por H. Lefèvre, para quien las ciencias sociales encuentran su realidad en "la profundidad sin misterios de la vida cotidiana". La psicología social que postulamos tiene como objeto de estudio el desarrollo y transformación de una relación dialéctica, la que se da entre estructura social y fantasía inconsciente del sujeto, asentada sobre sus relaciones de necesidad. Dicho de otra manera, la relación entre estructura social y configuración del mundo interno del sujeto, relación que es abordada a través de la noción de vínculo.
Para nosotros el ser humano es un ser de necesidades, que sólo se satisfacen socialmente en relaciones que lo determinan. El sujeto no es sólo un sujeto relacionado, es un sujeto producido en una praxis. No hay nada en él que no sea la resultante de la interacción entre individuo, grupos y clases.
Si esa relación es el objeto de la psicología social, su campo operacional privilegiado es el grupo, que permite la indagación del interjuego entre lo psicosocial (grupo interno) y lo sociodinámico (grupo externo), a través de la observación de las formas de interacción nos permite establecer hipótesis acerca de sus procesos determinantes. 
La psicología social como disciplina que indaga la interacción en sus dos aspectos, intersubjetivo (grupo externo) e intrasubjetivo (grupo interno), es significativa, direccional y operativa. Se orienta hacia una praxis, de donde surge su carácter instrumental. Su punto de partida es una práctica.La experiencia de esa práctica, conceptualizada por una crítica y una autocrítica, realimenta y corrige la teoría mediante mecanismos de rectificación y ratificación, logrando una objetividad creciente. Se configura una marcha en espiral sintetizadora para elaborar una logística y construir una estrategia, que a través de la táctica y la técnica dé carácter operativo a planificaciones de distinto tipo para que pueda realizarse el cambio aspirado, que consiste en el desarrollo pleno de la existencia humana a través de la modificación mutua del hombre y la naturaleza.
¿Por qué nuestra valoración de la praxis? Porque sólo ella introduce la inteligibilidad dialéctica en las relaciones sociales y reestablece la coincidencia entre representaciones y realidad.
Nuestro ECRO es un instrumento interdisciplinario, es decir, articula aportes de distintas disciplinas, en la medida en que resulten pertinentes al esclarecimiento del objeto de estudio. Estos aportes provenientes del materialismo dialéctico, el materialismo histórico, el psicoanálisis, la semiología y las contribuciones de quienes han trabajado en una interpretación totalizadora en las relaciones entre estructura socioeconómica y vida psíquica. A partir de esos aportes se puede construir una psicología que ubique el problema en sus premisas adecuadas.

La didáctica.
La didáctica que postulamos emerge del campo mismo de la psicología social. Señalamos con esto que reformularemos una metodología para operar en el campo del aprendizaje a partir de las contribuciones que la psicología social hace a la comprensión del proceso de aprendizaje.
Denominamos didáctica a una estrategia destinada no sólo a comunicar conocimientos (tarea informativa) sino básicamente a desarrollar aptitudes y modificar aptitudes (tarea formativa). La articulación de lo informativo y formativo se cumple en la construcción de un instrumento: ECRO, que ubique al sujeto en el campo (lo referencial), le permita abordarlo a partir de elementos conceptuales, comprenderlo y operar sobre él mediante las técnicas adecuadas. Esta "situación" en el campo y el pensar y operar sobre él implica la necesidad no sólo de manejo teórico sino de la elaboración de las ansiedades emergentes en toda situación de cambio.
En esto consiste el oficio del psicólogo social, objeto de nuestra formación. Nuestra didáctica puede ser caracterizada como de núcleo básico, interdisciplinaria y grupal, instrumental y operacional.

Aclaremos el significado de estos términos.
Núcleo básico.
Según las hipótesis de los investigadores en el campo de la educación de adultos, la transmisión de conceptos universales, fundamentos de cada disciplina específica, permite acelerar el proceso de aprendizaje, a la vez que hace posible mayor profundidad y operatividad en el conocimiento. el núcleo básico está constituido por esos conceptos universales y el aprendizaje va de lo general a lo particular.
Interdisciplinaria y grupal.
Lo interdisciplinario está aquí considerado en dos niveles; uno ya ha sido mencionado.y estaría dado por los aportes que de distintas disciplinas se integran en el ECRO, en la medida en que resultan pertinentes al esclarecimiento del objeto de estudio.
El otro sentido lo interdisciplinario estaría relacionado con el sentido de la búsqueda de la mayor heterogeneidad posible en términos de edad, actividad, formación, sexo, en la composición de los grupos que deberán reelaborar la información.
La heterogeneidad permite que cada miembro del grupo aborde la información recibida en común, aportando un enfoque y un conocimiento vinculados con sus experiencias, estudios y tareas. En un primer momento del itinerario del grupo se da una fragmentación del objeto de conocimiento, por las distintas modalidades de impacto y de receptividad frente al mismo. Esta heterogeneidad de enfoques y aportes debeconjugarse,alterándose funcionalmente, complementándose, hasta llegar a una integración o construcción enriquecida del objeto de estudio.
La heterogeneidad apunta básicamente a la ruptura de los estereotipos en la modalidad de aproximación al objeto de conocimiento, estereotipos que, por carencia de confrontación, suelen potencializarse en los grupos homogéneos. Sobre esta fundamentación formulamos la regla "a mayor heterogeneidad de los miembros, heterogeneidad adquirida a través de la diferenciación de roles desde los cuales cada miembro aporta al grupo su bagaje de experiencias y conocimientos y una mayor homogeneidad en la tarea lograda por la sumación de la información (pertinencia), el grupo adquiere una productividad mayor (aprendizaje)".
En síntesis, la posibilidad de una didáctica interdisciplinaria se apoya en la preexistencia en cada uno de nosotros de un esquema referencial.
Estos esquemas y modelos internos se confrontan y modifican en la situación grupal, configurándose a través de la tarea un nuevo esquema referencial que emergede la producción del grupo.

Instrumental y operacional.
Como estrategia de formación en psicología social tomamos como punto de partida la ubicación del sujeto, su inserción en un campo específico(la situación grupal). Esto le permite vivir una experiencia de campo a la vez que lo dota de herramientas teóricas para comprender su propia inserción, las características del campo y los recursos técnicos para operar sobre él.
Esta inserción en el campo grupal y la instrumentación técnica deben ser paulatinamente extendidas a otros campos de la operaciónde la psicología social (institucional o comunitario)

La noción de aprendizaje.
Está sustentada en una didáctica que lo caracteriza como la apropiación instrumental de la realidad, para modificarla. La noción de aprendizaje se vincula íntimamente con el criterio de adaptación activa a la realidad, a través de lo cual se explicita la ideología que sustenta esta institución.
Entendemos por adaptación activa, aprendizaje de lo real, la relación dialéctica mutuamente modificante y enriquecedora entre sujeto y medio.
Aprender es realizar una lectura de la realidad, lectura coherente, no aceptación acrítica de normas y valores. Por el contrario, apuntamos a una lectura que implique capacidad de evaluación y creatividad (transformación de lo real).
Esta concepción del aprendizaje como praxis, como relación dialéctica, nos lleva necesariamente a postular que el enseñar y el aprender constituyen una unidad, que deben darse como proceso unitario, como contínua y dialéctica experiencia de aprendizaje en la cual el rol docente y el rol alumno son funcionales y complementarios.

Nuestro instrumento de trabajo. El grupo operativo
Supuestos teóricos.
Hemos adoptado como instrumento primordial de trabajo y de tarea e indagación la técnica operativa de grupo, partiendo de la hipótesis de que el grupo es una estructura básica de interacción, lo que la convierte de hecho en una unidad básica de trabajo e interacción.
Definimos al grupo como el conjunto restringido de personas, ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio y articuladas por su mutua representación interna, que se propone en forma explícita o implícita una tarea que constituye su finalidad.
Los conjuntos sociales se organizan en unidades para alcanzar mayor seguridad y productividad. La unidad grupal tiene en muchos casos la característica de una situación espontánea. Pero los elementos de ese campo grupal pueden ser a su vez organizados. Queremos decir con esto que la interacción puede ser regulada para potencializarla, para hacerla eficaz en vista a su objetivo. Nace así la técnica operativa que apunta a instrumentar la acción grupal.

La técnica operativa.
Esta técnica se caracteriza por estar centrada en la tarea: es decir, que privilegia la tarea grupal, la marcha hacia el logro de sus objetivos.
Toda situación de aprendizaje, haciendo extensiva la noción de situación de aprendizaje a todo proceso de interacción, a todo tipo de manipuleo o apropiación de lo real, a todo intento de respuesta coherente y significativa a las demandas de la realidad(adaptación), genera en los sujetos dos miedos básicos, dos ansiedades básicas que hemos caracterizado como el miedo a la pérdida y el miedo al ataque: a) Miedo a la pérdida del equilibrio ya logrado en la situación anterior, y b) Miedo al ataque en la nueva situación en la que el sujeto no se siente adecuadamente instrumentado. Ambos miedos que coexisten y cooperan configuran, cuando su monto aumenta, la ansiedad ante el cambio, generadora de la resistencia al cambio.
Dicha resistencia al cambio se expresa en términos de dificultades en la comunicación y el aprendizaje. El desarrollo del grupo se ve obstaculizado por la presencia del estereotipo en el pensamiento y la acción grupal. La rigidez y el estereotipo constituyen el punto de ataque principal.
Allí se centra la tarea que se realiza mediante el abordaje y la resolución de los medios básicos en un trabajo compartido de esclarecimiento grupal.
Este esclarecimiento implica el análisis, en el "aquí y ahora" de la situación grupal, de los fenómenos de interación, los procesos de adjudicación y asunción de roles, las formas de la comunicación, en relación con las fantasías que generan esas formas de interacción; los vínculos entre los integrantes, los modelos internos que orientan la acción (grupo interno) y los objetivos y tarea prescripta del grupo.
Un paso importante en este proceso de esclarecimiento, de aprender a pensar, es un trabajo orientado hacia la reducción del índice de ambigÜedad grupal por la resolución dialéctica de las contradicciones internas al grupo, que toman la forma de dilema, paralizando la tarea a través del enfrentamiento entre individuos o subgrupos. La situación dilemática esteriliza el trabajo grupal y opera como defensa ante la situación de cambio.
El análisis sistemático de las contradicciones (análisis dialéctico) constituye la tarea central del grupo. Este análisis apunta básicamente a indagar la infraestructura inconsciente de las ideologías que se ponen en juego en la interacción grupal. Estas ideologías, sistemas de representaciones con gran carga emocional, suelen no formar ni en cada sujeto, ni en cada unidad grupal, un núcleo coherente. La coexistencia interna al grupo y al sujeto de ideología del signo contrario determinan distintos montos de ambigÜedad que se manifiestan como contradicción y estancamiento de la producción grupal (estereotipa). La técnica operativa apunta a que el grupo constituya un ECRO de caráctewr dialéctico, donde las contradicciones relativas al campo de trabajo deben referirse al campo mismo de la tarea grupal (praxis).

Itinerario del grupo y relaciones cotidianas.
Cuando la técnica operativa se aplica a un grupo centrado en el aprendizaje -en este caso particular, en el aprendizaje de la psicología social-, éste parte del análisis de las situaciones cotidianas para alcanzar, en sucesivos momentos de comprensión, un conocimiento objetivo.
El grupo operativo es la primer instancia de aporte de lo cotidiano. En él tienden a reproducirse relaciones cotidianas, los vínculos que ponen en juego modelos internos. El encuadre o la técnica operativa del grupo (conjunto de constantes metodológicas que permiten la comprensión de un proceso) facilitan, a través de la confrontación de esos modelos internos en una nueva situación de interacción, y en el análisis de sus condiciones de producción, la comprensión de las pautas sociales internalizadas que generan y organizan las formas observables de interacción.
El acontecer del grupo centra así la investigación del aprendiz de la psicología social en el fenómeno universal de la interacción, de donde surge el reconocimiento de sí y del otro en un diálogo y en un intercambio permanentes que sigue una trayectoria en espiral.
La información -la herramienta teórica- debe ser abordada desde lo cotidiano para hacerlo comprensible, para dar valor de uso a esa herramienta teórica en una praxis.
De allí que insistamos en la importancia de partir del análisis de las llamadas fuentes cotidianas "vulgares" del esquema referencial.
La técnica operativa del grupo, sean cuales fueren los objetivos que en el grupo se propongan (diagnóstico institucional, aprendizaje, creación artística, planificación, etc.), tiene por finalidad que sus integrantes aprendan a pensar en una coparticipación del objeto de conocimiento, entendiendo que pensamiento y conocimiento no son hechos individuales sino producciones sociales. El conjunto de integrantes como totalidad aborda las dificultades que se presentan en cada momento de la tarea logrando situaciones de esclarecimiento, movilizando estructuras estereotipadas que operan como obstáculo para la comunicación y el aprendizaje y que se generan como técnica de control de la ansiedad ante el cambio.

La tarea del coordinador.
El coordinador mantiene con el grupo una relación asimétrica, requerida por su rol específico: el de co-pensor. Su tarea consiste en reflexionar con el grupo acerca de la relación que los integrantes del mismo establecen entre sí y con la tarea prescripta. Cuenta con dos herramientas: el señalamiento que opera sobre lo explícito y la interpretación que es una hipótesis acerca del acontecer implícito que tiende a explicitar hechos o procesos grupales que no aparecen como manifiestos a los integrantes del grupo, y que funcionan como obstáculo para el logro del objetivo grupal.
El equipo de coordinación, integrado por coordinador y observador, cada uno desde su rol específico y a partir de un ECRO que le permite la comprensión de las leyes estructurantes del proceso grupal, detecta las situaciones significativas (emergentes) que desde lo explícito remiten como signo a formas implícitas de interacción. La interpretación se incluye como herramienta en la técnica del grupo operativoen la medida en que se permite la explicitación de lo implícito.
¿Qué sentido tiene esta explicitación? La dialéctica grupal consiste en una relación entre procesos implícitos y acontecer explícito, entre lo manifiesto y lo latente. La interpretación se incluye en esta dialéctica aportando la campo información que permite el autoconocimiento grupal, lo que genera nuevas formas interactivas. La interpretación operativa modifica el campo grupal, permie a partir del autoconocimiento la re-estrcturación de las relaciones entre los miembros y con la tarea. Opera en el campo de obstáculo a fin de mostrarlo para lograr una re-organización grupal que permita elaborarlo. El obstáculo puede estar dado en el proceso de aprehensión del objeto, en la red de comunicación, etc. La interpretación excluye explícita o implícitamente un criterio de realidad o esquema referencial, a partir del cual se analiza la situación del grupo.
El valor de la interpretación está dado por la operatividad, es decir, su función reestructurante con vistas al objetivo del grupo. La interpretación consiste en la decodificación del sentido de lo emergente.
Es un aporte de significados al grupo.

El esquema de evaluación.
La constatación sistemática de ciertos procesos grupales nos ha permitido construir un modelo que recoge las distintas formas de interacción grupal. Este modelo denominado esquema de cono invertido constituye nuestro instrumento de evaluación de la tarea grupal.
Los vectores de esa categorización incluyen: los procesos de afiliación, pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje, telé, actitud ante el cambio y capacidad de planificación.
La situación central a evaluar y en la que convergen los distintos vectores de análisis es la actitud ante el cambio, que se modifica en términos de incremento o resolución de los miedos básicos, generadores del estereotipo.

A quienes está dirigida la escuela de psicología social.
La escuela está abierta a todos aquellos que, sean cuales fueren sus estudios y formación previa, se interesen en realizar un aprendizaje centrado en la comprensión de los fenómenos de interacción y el análisis del proceso social, particularmente lo que hace a la relación entre la estructura social y la vida psíquica.
Campo de acción de la psicología social. La psicología social, como disciplina y herramienta técnica, instrumenta para el abordaje, indagación, diagnóstico, planificación y operación en los distintos ámbitos en los que se cumplen procesos de interacción. Estos ámbitos, caracterizados como ámbito grupal, institucional y comunitario, pueden ser abordados desde un esquema conceptual común, pero presentan variables específicas que requieren manejo técnico diferenciado.


Enrique Pichon Riviere, en colaboración con Ana P. de Quiroga, agosto de 1972
(En "El proceso grupal", 1972, pág. 205 a 213)

Situaciones Catastróficas (Enrique Pichón Rivière)


(Clase dictada el 2-8-68)

Hoy vamos a tratar algunos temas extraños a los habituales, de la situación catastrófica que tiene un aspecto manifiesto y otro latente. La situación catastrófica coincide con la aparición de la enfermedad mental en un miembro de un grupo familiar, pero ademas la situación catastrófica ha sido ampliada en los últimos años al estudio de situaciones colectivas de ansiedad y pánico, características, como inundaciones, terremotos, movimientos de origen telúrico que toman a una colectividad humana desprevenida. 
Hace años nos dedicamos al estudio de la inundación, como tema típico de la situación catastrófica . 
Se llama situación catastrófica cuando toma a un conjunto humano, que en un momento dado se ve sometido a frustraciones, miedos, con fenómenos de explosividad y paralización. Es una comunidad no operativa, que difícilmente se defiende de la situación y que no puede planificar. En los EE.UU. existe un departamento de situaciones catastróficas, dependientes de un ministerio, porque alla el problema de las inundaciones es muy frecuente, sobre todo en el sur. A través de eso se han establecido una cantidad de técnicas e incluso se ha sistematizado el enfoque para resolver situaciones de este tipo. 
Hace dos o tres años publicamos un trabajo, estudiando detenidamente una situación de inundación que hubo, que en realidad era repetición de muchas que yo había vivido en la costa. 
La situación catastrófica puede seguir varios pasos; estudiamos tres. En la primera situación, supongamos la inundación, la primera es una faz subliminal, donde se niega una cantidad de aspectos concretos. Por ej. en la inundación hay sintomas característicos, sobre todo en el Paraná, que es la aparición de camalotes y de un olor particularisimo, a barro, y que todo hombre de la región conoce. 
Lo mas curioso es que cuando aparece se reprime y al reprimirse se le adjudica al vecino de la zona una serie de daños en otros términos, es decir, por su actuación o por el ganado que tiene, etc., es decir que se da la adjudicación paranoica al otro, pero deformada y lo que no quieren percibir es precisamente aquello de lo cual tienen experiencia de sobra porque las inundaciones son frecuentes. 
Yo hice el estudio en una zona urbana, donde la inundación tomaba tres grandes instituciones del pueblo: una capilla, el cementerio y el prostíbulo. 
La capitación subliminal se da por el hecho de que al observar el río hay un aumento de velocidad y de corriente y hay con gran frecuencia la aparición de troncos. También hay animales, que junto con otros en putrefacción provocan un olor particular; ese olor particular es el mas primitivo de todos, es el que da la posibilidad de reconocer la situación catastrófica. Pero es negada porque hay un sentimiento ecológico de no movilidad de la región; la prueba es que una vez pasada la inundación vuelven al mismo lugar. 
Esta situación de negación del hecho es fundamental y puede ser explicada en términos de ecología humana y de pensamiento mágico, por el hecho de que el no moverse del lugar significa para ellos no perjudicar a la zona, como si al negar el daño se provocara una paralización o una suspensión de la inundación. 
El segundo periodo empieza con los esfuerzos del equipo de salvataje que tropieza inmediatamente con dificultades y con serios conflictos, hasta conflictos armados, donde los marineros de la Subprefectura tienen que sacar a las personas y son recibidos a tiros y agredidos. Por ej. una anécdota de la correlación entre las comisiones de salvataje y los inundados es por había una familia que estaba en el techo, pasó una lancha de salvataje y preguntó "cuantas personas hay?", para llevarlos, y uno contestó "no hay nadie", y la lancha siguió. Fue el colmo pero por parte de ambos, porque también el hombre que se ocupa de los salvatajes suele ser de la región y ha sufrido situaciones semejantes. 
Así que el segundo periodo lo podemos clasificar como el enfrentamiento del equipo de salvamento y accidentados o siniestrados. Eso puede pasar en cualquier situación colectiva, donde el siniestro es mas o menos general. 
No hay técnica racional para manejar estas situaciones, porque generalmente en los subgrupos (los que quieren irse y los que quieren quedarse), hay un líder de resistencia al cambio o que tiene compromisos en la zona. En la inundación que refiero, en una isla cerca de Paraná, había un sujeto que con fusil en mano defendió su dotación; después que fue reducido se encontró que tenia la madre por ahogarse. Pero la fantasía inconsciente que tenia era que como eso coincidía con posibilidades de un golpe, entonces el, magicamente, quedándose en la isla, aseguraba que la inundación iba a cesar e iba a ser posible el ultimo golpe político. Yo recuerdo inundaciones cuando yo era muy pequeño, donde el esfuerzo que todos hacíamos, donde todos colaborábamos, fue convencerlos para que evacuaran una zona sumamente peligrosa, donde la necesidad de llevarse cosas, y ahí uno entiende lo que es ecología humana, es decir la relación del hombre con su ambiente, llevarse un catre, un colchón, cosas que podían ser reemplazadas; es decir que el sentimiento de pertenencia al pago era de tal intensidad que el salvataje era muy difícil. 
En el tercer periodo, que es la conducta de los siniestrados salvados, empezaban a tener un monto de pretensiones y de reivindicaciones, como si la inundación hubiera sido provocada con una finalidad determinada. Había una racionalización de que la inundación había sido provocada, en esa época, por razones políticas para evitar un golpe. 
Muchas situaciones surgen cuando se produce el salvataje, por momentos aprecian verdaderas guerras marítimas, porque se oían descargas. 
Una vez evacuados, en terreno firme, empezaba un fenómeno muy curioso, que era un fenómeno de disolución. es decir por mala técnica en el manejo social, se vio que se encargaban de dividir a la familia, había una escisión, lo que debilitaba considerablemente al grupo familiar, teniendo una angustia muy grande por el provenir del grupo segregado, por el hecho de que en esas épocas pueden aparecer determinadas epidemias y enfermedades. 
Esa situación de reinstalación dentro de un medio ambiente seguro, va seguida, antes de la total, de ubicación en regimientos, en hospitales, en iglesias, etc. Parecian pacientes porque mostraban falta de capacidad que antes habían mostrado en otras tareas operativas; en este caso parecia que tenían un bloqueo instrumental donde no trabajaban y donde recibían un cierto material de abrigo, que sistemáticamente eran vendidas. Alrededor de un grupo de siniestrados se formaba otro de pequeños compradores que negociaban lo adquirido por el Estado; se establecía un comercio de una actividad febril y un estado de exaltación particular, que iba en ascenso, con la ayuda del alcohol, y entraban en estados de carnaval, es decir, con grupos que se constituían en representantes de otros, con música y también con gran frecuencia de robos. La característica de estos robos eran la característica de las raterias, pequeños robos. También se dieron casos de violaciones, crímenes, secuestros de algunos habitantes de la zona seca que pretendían llevar a su medio ambiente. Ahora, siempre se veía que eran sustitutos de otros que habían desaparecido. Pero la cosa mas dramática en la situación que yo vi era la relación con el cementerio y la inundación y la búsqueda del "muerto ahogado", es decir que el río se llevaba todas las señales y entonces se producía una búsqueda desenfrenada de los lugares, que muchas veces eran encontrados; nunca he oido la magnitud del llanto de esos grupos y también había un luto particular, porque todos estaban de luto; todos buscaban el lugar donde sus parientes habían sido enterrados, eran muertos que habían muerto por segunda vez y entonces se veía el duelo real por primera vez y con una intensidad desenfrenada. Eso daba motivo a un trabajo de duelo intensivo que aliviaba a la comunidad, como todos los rituales funerarios. 
Toda tentativa de adjudicación de tierras en lugares nuevos fracasaba. La vuelta tenia que ser al lugar originario y construían la casa de la misma manera que antes, lo cual no era resolver la situación. 
También había subgrupos con ideologías diferentes, que entraban en conflicto porque evidentemente había autoridades locales que no hacían nada, cuya tarea única era pasar en lancha y preguntar quien esta, si hay alguno todavía. 
De esa manera terminaba todo como un festín, con fiestas, con vuelta al lugar, otra vez con borracheras y desmanes de todo tipo y había momentos de grave peligrosidad para las pequeñas poblaciones que eran realmente asaltadas por ellos, como si fueran responsables y depositarios de la responsabilidad. 
Estas situaciones catastróficas han sido estudiadas en EE.UU. con mucho cuidado, porque son muy frecuentes, y se ha creado un instituto de situaciones catastróficas, donde se forman psicólogos sociales especializados, con técnicas de salvamento, de persuasión, o de grupos que pueden influir sobre las otras comunidades, para poderlos evacuar a tiempo, porque todo el problema esta en la evacuación a tiempo, que no se realiza por esa lentitud característica. 
Dentro de las situaciones catastróficas en general, aparece como estado principal el pánico que en algunos casos paraliza y en otros promueve la fuga. Un caso de situación catastrófica en medio urbano fue el incidente de River Plate, donde evidentemente existieron una cantidad de factores que impidieron la evacuación, donde la mayoría de los muertos fueron por asfixia y se vio una montaña de zapatos en las fotos, que representaban que la presión por los dos lados hacia que cada uno fuera para arriba, y hubo un paciente que murió posteriormente, que se elevó 25 mts., como impulsado por una catapulta. Esta, como otras situaciones catastróficas pueden ser previstas; en este caso el encuentro frontal entre hinchas de Boca y la policía trajo el inconveniente principal, el cierre o no de las puertas fue secundario. El mecanismo de fuga frente a amenazas provocadas a la policía, porque les tiraron de todo, fue el elemento principal. 
Otra situación catastrófica típica fue la de Lima, unos años antes, donde la intervención de dos líderes provocadores, desencadenó una situación de dispersión y ruptura de todas las pautas de conducta; la situación catastrófica estaba dada por la perdida de los roles habituales de cada uno y con la perdida absoluta de la comunicación, donde había personas que gritaban su peligro y que podían ser salvados por otros, pero ya no había un lenguaje comprensible. 
En toda situación de pánico se produce, como primer signo, un trastorno de la comunicación y lo importante es que se produce una negación del peligro y negación de la identidad de las personas, que pueden encontrarse en la situación de pánico. Por supuesto que como situación de pánico o catastrófica mas intensa, tenemos la guerra, pero por el hecho de que en la guerra los soldados están institucionalizados en sus cargos, con sus defensas adecuadas, no ceden. 
El psicólogo social puede hacer mucho en situaciones como las de inundación, manejando las situaciones grupales y tratando de crear ideologías especiales de salvamento, contra líderes que siempre aparecen, oposicionistas, como si la inundación fuera mandada por el gobierno. En toda situación de pánico, base de la situación catastrófica, el psicólogo social puede actuar haciendo grupos, esclareciendo la intensidad de los miedos a la perdida y al ataque, que coexisten y cooperan en el mismo momento; de ahí la paralización de algunos o la fuga de otros, es decir, se pierde completamente el sentido de la cooperación en una situación de peligro máximo. La tarea especifica del psicólogo social es tomar contacto con aquellas personas que no quieren salir y que provocan retardos y conflictos de todo tipo, y que ademas son líderes no solamente de la permanencia, sino que son ademas líderes oposicionistas desde el punto de vista político, como si a través de eso se realizara una acción mágica que derrotara al gobierno existente. 
La situación catastrófica tiene un aspecto curioso, por eso lo relacionamos con las psicosis hipnicas; tiene una oscuridad y un pánico que puede ser definido como la presencia simultánea del miedo a la perdida y el miedo al ataque, con una intensidad tal que paralizan o de desorientación total, o de fuga hacia el lugar de peligro. 
Relacionamos este tema con las psicosis hipnicas y confusionales que la psiquiatría describe, donde en los estados catastróficos se ve justamente la confusión de roles entre los miembros, es decir los miembros de un grupo determinado tiene sus roles confundidos, no puede operar y necesita entonces personal que lo oriente. Se parece, desde el punto de vista individual, a estados confusionales de otro tipo, que obedecen a múltiples causas y que pueden ser relacionados todos con la pesadilla o con la noche, el soñar y el dormir, porque estudiando grupos de gente siniestrados se ve que tienen estados de insomnio para estar en estado de vigilancia permanente. En esas noches aparecen situaciones semejantes a las situaciones hipnicas individuales, ligadas a la mitología, el folklore, etc., y que temen la aparición de un lobizon, o cualquiera de esos personajes. 
Los estados confusionales son la base de toda comunidad siniestrada, donde la gente pierde operatividad por la confusión. Esa confusión se debe a un incremento súbito de los miedos básicos, que les impide operar, y están como estuporosos o hacen fugas muchas veces inadecuadas. 
Las psicosis hipnicas pueden ser agrupadas de acuerdo a los mecanismos del sueño. En el sueño hay un estado en el predormir; un estado de somnolencia; hay un estado de dormir con sueños y hay otro de dormir con actividad motriz. 
Corresponden a los estados confusionales de la psiquiatría, y hemos establecido una correlacion entre ellos. Entre las psicosis hipnicas confusionales, la primera se llama confusión simple, en la cual se advierte como síntoma característico la confusión de identidades, trastornos de la memoria y trastornos de la propia identidad, donde el sujeto se siente confundido, donde realiza permanentemente un gesto como de quitarse algo de la frente, que se llama obnubilación, como si tuviera una nube en la mente. La confusión simple carece de contenidos psicológicos generalmente o muy poco contenido, y puede aparecer en cualquier momento del dia. 
Las otras formas mas típicas son las de confusión mental con onirismo, son las confusiones mentales, los esta dos de obnubilación mas la proyección de estados del sueño en la realidad. Son estados oniroides, que se ven en los chicos con gran frecuencia, porque el chico con temperatura con un nivel de excitación especial los padece. Entonces comienza a proyectar sus sueños angustiosos y entonces tiene un gran 
miedo frente a eso. Son estados característicos de trastornos tóxicos o infecciosos y constituyen el gran numero de las llamadas psicosis exógenas. Estos enfermos, con un tratamiento adecuado pueden resolver su situación muy rápidamente y la verdadera prevención de la enfermedad mental residen en las primeras 24 horas de todo paciente, que sufre este estado confusional que va alimentar después cuadros mas serios. 
La otra enfermedad es equivalente al dormir con agitación motriz, es decir la forma sonambulica; tiene una actividad, una agitación tan desesperada, que hay una liberación de la motricidad, que no aparece en el sueño normal, donde la motricidad esta inhibida. Es lo que se llama sonambulismo y somniloquia (el hablar en sueños). Estos estados pertenecen generalmente a la histeria. 
El caso tipo de confusión es la confusión mental estuporosa, es el estado de sueño profundo, llamado por algunos sueño de plomo y donde tienen la sensación de no soñar, cosa que no sucede porque la actividad cerebral esta en funcionamiento y nadie deja de soñar, lo que se prueba con el electroencefalograma. 
Los cuadros de confusión simple como equivalente a la somnolencia, la confusión mental oniroide que es la confusión con sueños proyectados, la confusión mental agitada y la estuporosa, constituyen cuatro estados confusionales o psicosis hipnicas, llamadas asi porque son psicosis de la noche, no solamente del dormir sino de la noche, y que significan desde el punto de vista diagnóstico y pronóstico, un buen dato, el hecho que comiencen de noche. 
Lo importante es que las psicosis confusionales se ligan a muchisimos estados, sobre todo postinfecciosos. 
La importancia que tiene el insistir en estos estados confusionales, que aparecen por momentos a voces, es decir que el sujeto entra en confusión y sale, entra y sale, es que estos estados sirven para alimentar situaciones psicoticas mas profundas y son llamadas momentos claves de las psicosis crónicas por el hecho que el sujeto que empieza a tener una actividad de vigilia anormal (por ej. que se siente observado o vigilado) resulta que un sueño de ese tipo refuerza por lo que se llama ideas postoniricas, las ideas delirantes como realidad y despiertan con la idea de que lo vivivido durante el sueño es una realidad concreta, y alimenta entonces el sistema psicotico. 
Detras de todo eso tenemos el pánico que se produce por una interferencia brusca de las dos ansiedades y una disgregacion, en cierto sentido, con confusión relativa, características de situaciones que hemos descripto como situaciones patoritmicas. La enfermedad que mas produce estos estados es la histeria y la epilepsia. En la histeria tenemos la característica de la pesadilla y en la epilepsia el pavor nocturno. En la pesadilla el niño sueña angustiado pero puede ser despertado, y al despertar proyecta sobre las paredes de su habitación, el contenido de sus sueños y queda despierto. En el caso del pavor nocturno, muy difícilmente son despertables; están con los ojos abiertos, como si estuvieran despiertos, y apenas expresa el contenido de un sueño angustioso se duerme inmediatamente. Es decir que tiende inmediatamente a una regresión mayor y una incorporación de esos contenidos en su mente, mientras que en el histérico quedan con miedo. En la epilepsia, el pavor nocturno se caracteriza por un dormir con los ojos abiertos, angustiado y realizando algunas maniobras como la enuresis , la encopresis, crisis masticatorias, rechinamiento de dientes, crisis de todo tipo, donde la epilepsia visceral, que toma todos los órganos, se manifiesta con gran facilidad de noche, haciendo un síndrome nocturno, a veces como un abdomen agudo, una apendicitis aguda, siendo un equivalente de epilepsia visceral. 
La conexión que hicimos entre situaciones catastróficas y situaciones hípnicas, tiene la particularidad de que son todas de carácter súbito, se da el pánico como situación básica.